Deportista destacado: Eduardo Díaz

Eduardo Díaz Cofré tiene 31 años, es Cajero en la Oficina Principal, está estudiando ingeniería en administración con mención en finanzas, practica natación y hace un año decidió practicar Kung fu.

“Desde chico siempre me gustaron las artes marciales, pero éramos cinco hermanos, mi familia no podía costear talleres o algo así. Después, cuando ya estaba en la universidad era obeso así que no tenía el cuerpo para hacerlo, pero a los 26 años me diagnosticaron resistencia a la insulina y, a parte de los medicamentos, me dijeron que debía hacer dieta y ejercicios, así que empecé con eso y bajé de 90 a 58 kilos. Seguí con el gimnasio, comencé a hacer natación y cuando levantaron las restricciones sanitarias, el año pasado, me inscribí en Kung fu”, dice Eduardo, quien ya obtuvo su primera medalla de oro en la competencia interna de la Academia Nei Dan, donde entrena al menos tres veces a la semana, dependiendo de los tiempos entre trabajo y estudios.

“Yo pasé de llevar una vida completamente sedentaria a tomarle cariño al deporte, a aprovechar cada tiempo libre para irme al gimnasio, tuve que aprender a alimentarme bien, a dejar lo que me hacía mal, a cambiar mi estilo de vida y ahora me gusta, nunca me había sentido tan bien. Tengo 31 años y me siento mejor que cuando tenía 20” nos cuenta Eduardo, que ingresó hace dos años al banco y antes de eso estudiaba obstetricia, carrera de la cual se retiró en quinto año. Tuvo que decidir qué hacer y entró como garzón al Estadio El Llano, donde sus jefes le dijeron que hiciera el curso de cajero.

“Mis compañeros de trabajo me preguntan que cómo lo hago porque para poder hacer todo lo que estoy haciendo me levanto a las 5:20 de la mañana, voy al gimnasio tres veces a la semana de 6:30 hasta las 8:00, me ducho allá y llego a trabajar. Después del trabajo me voy a Kung fu y después al Duoc o viceversa, dependiendo de los horarios. Los sábados en la mañana me toca el Duoc y después de eso voy a natación en el Parque O’higgins. Eso es algo que siempre quise, no sabía nadar y el año pasado lo cumplí.
Trato de hacer siempre las cosas bien, tengo buenas referencias de mis jefes, en este momento soy el mejor en notas en mis estudios y en Kung fu tengo un buen nivel a pesar del poco tiempo que llevo”, dice Eduardo, que hace dos semanas fue a competir al Campeonato Sudamericano de Kung fu en Argentina.

“Me fue bien, la verdad mi desempeño fue bueno. Si bien no quedé en el podio, algo obvio por la categoría en la que estaba compitiendo, contra cinturones negros, saqué un buen puntaje y gané mucha experiencia. El viajar a un torneo de este tipo orientado sólo a algo marcial me hizo sentir algo nuevo, una nueva pasión y lo disfruté mucho más de lo que creí que sería. Ahora tengo más ganas que antes para aprender y orientar lo más posible el entrenamiento hacia las competencias y en tratar de quedar en el podio una próxima vez. Espero ser medallista y representar a mi país”.

Estamos seguros que así será, Eduardo. A seguir esos sueños!

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